Tengo la sensación, creo que desde siempre, que ser extremeño no es fácil. Nunca lo fue. Dentro de este puzzle de comunidades autónomas que conforman el pais quizás no seamos la pieza que alguien pudiera echar en falta a la hora de completarlo correctamente. Y eso es culpa nuestra, por descontado, pero en mayor medida culpa del olvido y el abandono que sistemáticamente se ha sometido a ésta tierra. Extremadura no interesaba (bueno…según para que cosas…), era algo que estaba ahí y como no molestaba…esa es mi percepción. Ya en su nombre se preveía un desenlace para muchos: EXTREMA y DURA, siendo así, ¿Cómo será?, ¿Cómo se las apañarán en ese “desierto”, cómo vivirán el puñado de analfabetos que por ahí habiten?,¿Dónde está? Preguntas frecuentes que salen sobre todo del desconocimiento y de la ignorancia, algo muy nuestro, muy español por otra parte. Sómos los números uno en juzgar sin saber.
No trato de hacer demagogia, de verdad. No se puede hacer blanco lo que es negro, claro que no. No se puede presumir de lo que se ha carecido casi siempre, pero lo que de ninguna manera se puede es permanecer en un estado de conformismo que nos impida crecer y decir: “¡Oye, que aquí estoy yo, también cuento!”
Me gusta Extremadura y sus gentes, mi gente, pero desde la autocrítica me aterra que ésta sociedad nuestra, y reitero otra vez, se conforme con lo que muy poco a poco se ha conseguido. Que se acomode. Creo que no nos hemos ganado ese derecho a acomodo. Hay que luchar, progresar, vivir. ¿Qué queremos ser? ¿Cola de león ó cabeza de ratón?, pues eso. Hay que trabajar mucho.
No hace tanto, en la década de los 80, ayer como quien dice, en la plaza de los pueblos, se agolpaban las gentes para buscar trabajo, porque por desgracia no lo tenían, no había, y esperaban a que llegara el manijero ó el señorito de turno para que con suerte los eligiese, y ¡tócate los huevos! ¡¡ se le llamaba todavía Amo!! Y el Amo decía tú, tú y tú conmigo (normalmente para trabajos de sol a sol) y los demás a casa, otra vez será, ¡dita sea…!
Por esas mismas fechas, cuento otra anécdota que le pasó al hoy Ex presidente de
Tenemos que mirarnos el ombligo nosotros. No puede ser que aún se note un cierto “tufillo” ó recelo entre provincias cómo pasa aquí. No acaba de entenderse una comunidad unida entre Caceres y Badajoz, existe desconfianza ó envidas que se me antojan insanas y absurdas, yo lo noto. Y eso cómo he dicho no puede ser , no debe ser. En una Comunidad que no llegamos al millón doscientos mil habitantes tenemos que ponernos a tirar todos desde el mismo lado de la cuerda si no…Confío en que aprenderemos. Debemos empezar por nosotros mismos.
Creo en el respeto a la identidad tan diversa que tiene éste pais. Cada región tiene su indiosincrasia particular y nos parezca mejor ó peor tenemos que respetarlo, pero ¡ ojo! no creo ni en el servilismo ni en el fanatismo que a veces envuelve ó enturbia la situación, que en cierto modo nos afecta a todos cómo españoles, en eso ni creo ni trago. En la medianía estaríamos bien (entiendo que no es fácil) dentro de ese crisol que define nuestras distintas formas de ser.
Espero que ésta bendita tierra progrese con la unión de todos, que nos subamos al carro del que ya nunca bajemos. El carro ganador. Costará, y habrá un montón de dificultades por el camino, muchas piedras en las ruedas de ese carro, pero hay que intentarlo y ser ni el mejor ni el peor, si uno mas, como todos. Igual que todos. Estas gentes estamos capacitados para que así sea. Tenemos materia e ideas, falta llevarlas a la práctica.
En fin, tendremos que creer, convencernos de que esto, con esfuerzo y trabajo es posible (¿Quien dijo miedo?) empezando por mi mismo. Tendré que autoconvencerme….¡Anda, si ya me estoy convenciendo….! Coño…¡que ya estoy convencido….!!. Que bien.
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