
¿Para que coño vamos a Eurovisión?, o mejor dicho, ¿por qué? Vayamos como vayamos o con quien vayamos siempre es lo mismo. A estas alturas no debería de sorprendernos el politiqueo que envuelve a este festival de la canción, de hecho no nos sorprende, año tras año pasa igual.
Lo que ocurre es que molesta, irrita a gente que le gusta este evento los intereses y los “mamoneos” que se ven y es gente que confía en que quedemos en buen lugar porque al fin y al cabo representa a nuestro país de cara al exterior. Es el festival de mayor exposición mundial, en lo que a la canción se refiere, y lo ven millones de personas.
Pues bien, este año entre saltimbanquis, ninfas siliconadas, romanos new age y algún que otro madelman creo que la chica española, Soraya, lo hizo muy bien. Tanto ó mas que los que ocuparon la pole en esta ocasión. La canción era movidita y festivalera, bien coreografiada (sin estridencias) , rubia cañón y buen chorro de voz, ¿Qué mas querían? Pues nada, tampoco. Parodiando su canción: la noche no fue para ella. Las gracias a Andorra y poco mas. Para casa sin pena ni gloria.
Y es que la participación en este tipo de actos no creo que sea especialmente rentable visto lo visto, para este país ni obviamente para nuestros representantes. Los hemos mandado de todas formas imaginables y lo único que pueden ganar es desprestigio profesional, amén de que en el aspecto económico será una pasta gansa lo que cuesta tanta preparación, tanta promoción por distintos países, puesta en escena, vestuarios…¿De dónde sale ese parné?
Me enteré que España no está en las clasificaciones previas como hacen la mayoría de las naciones representadas porque es de las que mas dinero paga ó aporta a la UER (Unión Europea de Radiodifusión ) organizadora (y beneficiada) del tema y así pasamos directamente a la gala final junto con otros tres ó cuatro países entre los que están Reino Unido y Francia, por ejemplo. Para soltar la tela somos los primeros, hay que ver lo poco que nos escuece, mas si cabe viendo en la situación en la que andamos inmersos (si, la crisis) y que no nos tendría que llevar a cantar mas allá de nuestra ducha, al menos a este precio, pero en fin…
Ahí tienen a Italia, ¿Por qué no hacemos como ellos? Llegó un momento que no consideraron necesario participar en este “circo-negocio musical” y les dijo: “ahí os quedáis, hasta luego Lucas ó mejor dicho arrivederci Lucas y no pasó nada. Simplemente ya no se prestó al juego ni a un juicio dirigido y politizado que pudiera afectar, sobre todo negativamente a su país.
Deberíamos hacer lo mismo y que con su pan se lo coman. Y es que aquí mandamos menos (dicho esto en tono cariñoso y sin ánimo de ofender) que un gitano en un juzgado. No necesitamos para nada acudir a este bodrio -magnánimo, pero bodrio- de pantallitas gigantes y muchas luces y banderitas que se han montado para beneficio de no se que ni quien. No está la cosa para infravalorar nuestra nación, ya nos encargamos nosotros solitos de hacerlo en suelo patrio (recuerden el espectáculo del himno en la reciente final de la Copa del rey).
Muchos hemos crecido con la cantinela aquella del “guayominí two points” y nos parecía, en cierto modo, una buena opción de referencia ó de seguimiento, incluso familiar. Así lo recuerdo. Había menos canales de televisión, España debía mostrar al mundo como era ó quería ser después de años de , digámoslo así, “acotada libertad” también en lo artístico, era una oportunidad de proyección para el / los representantes…pero ahora, ¡anda ya!
Reiterarle a Soraya, esa guapa extremeña de pata negra, que lo hizo muy bien, que ahí no se mide el talento ni el talante (que diría alguno) sino otras cosas. Que no se preocupe, p’alante.
Felicitar, si cabe, a este noruego que ganó, híbrido entre Frodo Bolsón y Oliver y Benji (¿Verdad Nieves?) cuyas lágrimas de purpurina le caían en su pechito depilado…y nada mas.
Ya el año que viene le rendiremos visita a su país, como anfitrión que será, y eso si, que los representantes que vayan de aquí lleven una buena cámara de fotos en la maleta pues dicen que los Fiordos Noruegos son espectacularmente bonitos. Como viaje turístico más de uno quisiéramos poder hacerlo.
Por mi parte (y perdón por lo soez) que se metan Eurovisión en los huevos. ¡ Y punto! (…para España, claro). Ya tenemos 1.
No hay comentarios:
Publicar un comentario